La zona: Colonia de Sant Jordi
La Colònia de Sant Jordi es uno de los espacios ecológicos más notables de la isla y un enclave singular del Mediterráneo. El Govern de les Illes Balears ha declarado parte del municipio como Area Natural de Especial Interés Paisajístico y Rural. La Playa de Es Trenc, Ets Estanys, Es Dolç, Es Carbó, la Zona Costera y la Isla de Cabrera dibujan un triángulo mágico en las Baleares porque en él se aúnan la belleza del litoral y la ruralía. Desde el centro de la Colònia de Sant Jordi se descubre uno de los conjuntos de playas vírgenes y paradisíacas más hermosos del ecosistema mallorquín.
El término municipal de Ses Salines, nombre procedente de las milenarias salinas- que explotaban los romanos – , está situado en el ángulo Sur de Mallorca, entre Santanyí y Campos.
La zona costera, con sus islotes y sus playas vírgenes, de fina arena blanca y abundante vegetación, se halla toda ella bañada por transparentes aguas. El temporal va depositándolas en los cocons que el sol de verano evapora, dejándolos cubiertos de una cristalina y gustosa sal blanca.
La Colònia de Sant Jordi , se extiende sobre las fabulosas playas dels Estanys y del Trenc, por una parte, y las del Dolç y la del Carbó por otra.
Dicho núcleo que años atrás era un caserío donde habitaban unos pocos pescadores , hoy día es un núcleo turístico de gran auge.
Tierra adentro, a tan sólo siete kilómetros de la costa, se alza la villa de Ses Salines, capital del municipio , con calles rectilíneas y espaciosas, modernos edificios y una esbelta Iglesia terminada a principios de siglo, y dedicada a Sant Bartomeu, guía y punto de referencia para los marineros de nuestro litoral.
Es Trenc
La playa de Es Trenc, un arenal virgen próximo a la Colònia de Sant Jordi, dibuja con la zona costera y la isla de Cabrera un triángulo mágico en las Baleares. En los años ochenta del siglo XX fue salvado de los desmanes urbanísticos gracias, en buena parte, a la presión popular, dinamizada en aquel momento por los grupos ecologistas, lo que desde entonces incrementó su reclamo publicitario.
Hoy, la presencia de chiringuitos y tramos de tumbonas y sombrillas le han robado parte de su marcado carácter salvaje, aunque sigue derrochando todos sus encantos: aguas transparentes, nudismo entre los pinos y unas puestas de sol que invitan a soñar.
La playa, con sus tres kilómetros de longitud, sus finas arenas, su oleaje moderado, su vegetación rica en pinares y sabinares y sus dunas cubiertas de espesos matorrales, es ya un mito natural de nuestras costas.
Tras las dunas se encuentra la zona húmeda de Es Salobrar, cuyas salinas ya explotaban los romanos. El lugar es refugio de un gran número de aves acuáticas y migratorias, y se cuentan por decenas los ornitólogos de toda Europa que lo visitan en primavera y otoño para observar ánades, espátulas, flamencos, garzas reales e imperiales, garcillas, correlimos, chorlitos e incluso águilas pescadoras y aguiluchos.
Es Dolç
Es Dolç es una de las playas vírgenes más bonitas de Mallorca, muy fácil de acceder caminando a lo largo de los 250 m del paseo marítimo que sale junto al costado izquierdo de la playa Des Port. Tiene 350 m de largo por 25 m de ancho, con arena blanca de textura muy fina y fondos marinos arenosos con poca profundidad.
Servicios; Un bar al aire libre, hamacas y sombrillas de playa.
Es Carbó
Al sur de la Colònia de Sant Jordi, en dirección al Cap Salines, encontramos el conjunto de playas más paradisíacas de Mallorca. Es Carbó y Ses Roquetes están a media hora a pie desde el puerto, aunque media hora es poco esfuerzo teniendo en cuenta la gran recompensa: 1.400 metros de arena finísima que se sumerge suavemente en el agua impecable de toda esa zona.
Estas playas representan una muy buena alternativa a la playa de Es Trenc, que en temporada alta registra un elevado número de bañistas. .
Naturaleza virgen
El Archipiélago de Cabrera compuesto por 19 islas o islotes, y situado a sólo 15 kilómetros de la costa sur de Mallorca, constituye el mejor exponente de ecosistemas insulares no alterados del Mediterráneo español.
El archipiélago posee más de 450 especies botánicas, 200 de peces y numerosos invertebrados endémicos y es escala en la ruta migratoria de más de 150 especies de aves. Sus ricos fondos marinos, con delfines, tortugas, cormoranes, águilas pescadoras y la endémica “sargantana balear” (estilizada lagartija negra) la hacen lugar ideal para el buceo, con dos lugares reservados a tal efecto; Cala Galiota y Es Dimoni. Pero en cualquier caso está rigurosamente prohibidas actividades como la pesca deportiva, la caza o simplemente recolectar plantas, minerales o cualquier otra especie protegida.
Llegar a Cabrera y pasar más de un día en sus desiertas costas es un privilegio que hasta a Robinson Crusoe le hubiera resultado restringido. Desde 1991 la isla de Cabrera y los otros pequeños islotes que componen este paraíso fueron declarados Parque Natural Marítimo y Terrestre. Desde entonces, y en pro de la protección de su flora y fauna, las visitas a la misma se han controlado por parte de ICONA (Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza). La maravillosa naturaleza intacta de Cabrera ofrece una costa recortada en bellísimas calas, con tan sólo una playa de arena en su litoral oriental.
Fiestas locales en Colonia Sant Jordi
Estas son las fiestas locales que se celebran en nuestra zona:
- Sant Antoni (17 de enero)
- Sant Jordi (23 de Abril)
- La Fira de Ses Salines (1er de Mayo)
- Festivales de verano en Colonia de Sant Jordi (Primer sábado y domingo de Agosto)
- Sant Bartolomé en Ses Salines (24 de Agosto)
Cada miércoles por la tarde se realiza un pequeño mercado de productos locales en el pueblo.









